Acerca de
Santa Catarina

Aspectos Geográficos

En sus 95.346 km², el estado de Santa Catarina abriga 6.248.436 habitantes (IBGE 2010) que viven en 295 diferentes municipios, incluyendo la capital Florianópolis. Los catarinenses – también conocidos por el gentílico de barriga-verde, son beneficiados por las condiciones naturales de la tierra. El clima es el subtropical húmedo mesotérmico, con temperaturas más amenas del restante del país y lluvias bien distribuidas a lo largo del año.

Las estaciones son bien definidas. El calor de casi 40°C en el verano atraen muchos turistas a las bellísimas playas del litoral del estado, mientras las temperaturas abajo de cero del inverno dejan la Sierra Catarinense aún más encantadora, principalmente cuando nieva. La temperatura más baja ya registrada en Santa Catarina fue de -17° C en el Morro da Igreja, en Urubici. En este municipio se encuentra también el punto más alto del estado, el Morro da Boa Vista, con 1.827 m.

A propósito, Santa Catarina es uno de los estados brasileños con una de los mayores promedios de altitud: por lo menos la mitad de su territorio queda a más de 600 m sobre el nivel del mar. Sierras, valles, cañones y mesetas hacer parte de los paisajes catarinenses. Y el estado también es muy bien alimentado por ríos, canales y cascadas. Doce cuencas hidrográficas forman la Vertiente del Atlántico, con aguas que corren en dirección al océano y son responsables por el abastecimiento de 65% de la población.

La Mata Atlántica y vegetación costera son bañadas por los ríos que componen esas vertientes. Del otro lado de la Sierra General y de la Sierra del Mar, la Vertiente del Interior es formada por 2 grandes cuencas de aguas que siguen en dirección a la región oeste del estado y abastecen los otros 35% de la población. Matas de araucarias, campos y vegetación subtropical se pueden encontrar en lo que comprenden estas cuencas hidrográficas.

Aspectos Ambientales

Las principales formaciones vegetales de Santa Catarina son la mata de araucarias, los campos, las selvas subtropicales, la vegetación costera y la Mata Atlántica. Entre los bellos árboles que hacen parte de estos biomas, se destacan el guapuruvú (científicamente conocido como Schizolobium parahyba, exhibe flores amarillas y llega a 30 metros de altura) y la araucaria, árbol símbolo de la región serrana catarinense, de donde se extrae el piñón, fruto que dio origen a diversas recetas típicas de la culinaria local e inspiró la famosa Fiesta Nacional del Piñon (realizada en Lages durante el invierno).

Pero la planta que simboliza oficialmente todo el estado de Santa Catarina es la bellísima orquídea Laelia purpurata, que acostumbraba encontrarse en gran cantidad en el litoral catarinense. La Fiesta de las Flores de Joinville es conmemorada durante la floración de esta especie anualmente en noviembre.

La fauna de Santa Catarina también llama la atención. Ya se identificaron 169 especies de mamíferos y 569 especies de aves en territorio catarinense.

Para preservar toda esta riqueza natural, el estado cuenta con 24 unidades de conservación, 15 de ellas establecidas por el gobierno federal y otras 9 por el estatal. Los parques estatales y algunas otras unidades federales son abiertos para visita.

Unidades Federales

Área de Protección Ambiental de Anhatomirim
Reserva Biológica Marina del Arvoredo
Área de Protección Ambiental de la Ballena Franca
Estación Ecológica Carijós
Bosque Nacional de Cazador
Bosque Nacional de Ibirama
Bosque Nacional de Tres Barras
Parque Nacional de la Sierra de Itajaí
Parque Nacional de las Araucarias
Parque Nacional de San Joaquín
Reserva Extractiva Marina del Pirajubaé
Área de Relevante Interés Ecológico de la Sierra de la Abeja y del Río de la Plata
Parques Nacionales de la Sierra General y de los Aparados de la Sierra

Unidades Estatales

Parque Estatal de Acaraí
Reserva Biológica de Aguaí
Parque Estatal de las Araucarias
Reserva Biológica de la Canela Negra
Parque Estatal Fritz Plaumann
Parque Estatal Río Canoas
Reserva Biológica del Sassafrás
Parque Estatal de la Sierra del Tablero
Parque Estatal de la Sierra Perforada

Aspectos Históricos

Estudios arqueológicos comprueban que el estado de Santa Catarina está habitado desde hace miles de años. Al menos tres grandes grupos indígenas vivían en la región antes que los europeos lleguen a partir de 1500. Las primeras poblaciones del estado solo comenzaron a surgir, sin embargo, alrededor de 1660, cuando se fundó la Villa de Nuestra Señora de la Gracia del Río de San Francisco (actual ciudad de San Francisco del Sur). Ya en 1675, la Isla de Santa Catarina (actual Florianópolis) comenzó a ser ocupada. El año siguiente se fundó también Santo Antonio de los Ángeles de Laguna (actual ciudad de Laguna). A partir de 1750, miles de azorianos fueron enviados para ocupar los territorios catarinenses, que eran deseados por los españoles. Con esto, en 1775 surgió el primer núcleo de habitantes fuera del litoral, la Villa de Nuestra Señora de los Placeres del Agreste de las Lagens (actual ciudad de Lages, en la Sierra Catarinense). Pero inclusive así la temida invasión española se concretizó en febrero de 1777, durante la guerra entre Portugal y España. A fines del mismo año, el Tratado de Ildefonso puso fin a la disputa entre los dos países, devolviendo a Portugal la posesión de las tierras ocupadas.

En 1822 se declaró la Independencia de Brasil. A partir de 1829, el territorio catarinense pasó, entonces, a recibir otro número de inmigrantes: los alemanes, que comenzaron por fundar la colonia de San Pedro de Alcántara, en la región de la Gran Florianópolis. Diez años después del inicio de la colonización alemana, el estado vivió otro hecho histórico. Laguna fue ocupada por integrantes del movimiento farroupilha, provenientes de Río Grande del Sur, que declararon la ciudad como capital de la República Juliana. La idea era formar una confederación con la recién proclamada República Río Grandense, pero el gobierno brasileño retomó la ciudad todavía en 1839. Casi 30 años después, a partir de 1875, inmigrantes italianos comenzaron a establecerse también en el estado, antes inclusive de la proclamación de la República en Brasil, que solo se daría en 1889. Pero la turbulencia política continuó agitando e país. Y en 1893 explotó en Río de Janeiro a Revolución de la Armada (“Armada” era el antiguo nombre de la Marina) que, expulsada de la antigua capital brasileña, acabó por desembarcar directo en Destierro (actual Florianópolis). La isla fue ocupada por los rebeldes y proclamada capital provisoria de la República hasta abril de 1894, cando los levantados fueron derrotados por el gobierno federal. El episodio quedó conocido como Revolución Federalista. Para que la victoria del Presidente Floriano Peixoto quedara para siempre marcada en la memoria del pueblo, el nombre de la ciudad fue cambiado a Florianópolis a partir del 1º de octubre de 1894.

Otro hecho de relevancia nacional acontecido en Santa Catarina fue la Guerra del Contestado (1912-1916), uno de los mayores conflictos sociales de la historia del país. Lo que desencadenó la revolución del pueblo fue la concesión de tierras que el gobierno brasileño hizo a una empresa de los Estados Unidos, la Brazil Railway Company, que en cambio de la construcción del camino de hierro entre las ciudades de San Pablo (SP) y Santa María (RS), podría explorar una faja de 30 km a lo largo de la ferrovía. Las familias que vivían en estas tierras fueron desalojadas; pudieron trabajar en la construcción de la ferrovía, pero acabaron desempleados y sin tierras al final de la obra. Un líder espiritual motivó a la población insatisfecha a que se revelara y, a pesar de haber sido muerto en el primer conflicto, en 1912, su memoria instigó a los civiles a la lucha hasta 1916, cando fue capturado por el gobierno federal el último líder de los rebeldes. Hoy, museos, monumentos, memoriales y casas de cultura distribuidos por todo el estado preservan la memoria de sus diversos colonizadores y de los acontecimientos históricos nacionales y regionales.

Aspectos Culturales

La población de Santa Catarina fue formada por pueblos de diversas etnias. Indígenas de los grupos guaraní, xokleng y kaingang ya habitaban las tierras catarinenses antes de la llegada de los navegadores portugueses a Brasil. Los azorianos comenzaron a llegar en gran número al litoral catarinense en el siglo XVIII con el objetivo de ocupar las tierras portuguesas y protegerlas de posibles invasiones. Después de la independencia del país, inmigrantes alemanes se diseminaron por la región norte del estado y por el Valle de Itajaí. Más tarde, inmigrantes italianos también llegaron a Santa Catarina, instalándose principalmente en la región sur. Estas fueron las principales corrientes de inmigrantes que participaron de la formación de la identidad cultural catarinense. En menor número, africanos, polacos, ucranianos, japoneses, austríacos, holandeses, húngaros y otros también contribuyeron para el carácter multicultural de esta población. Todavía se destaca la influencia de los troperos gauchos y paulistas que atravesaban las tierras catarinenses en el siglo XIX transportando ganado entre RS y SP.

Actualmente, cerca de 45% de la población catarinense es descendiente de italianos. En ciudades como Urussanga, Nueva Veneza y Nueva Trento la arquitectura típica, la abundante culinaria regada a buenos vinos y otras tradiciones típicamente italianas todavía se pueden encontrar. Ya ciudades como Blumenau, San Pedro de Alcántara y Pomerode son locales donde se puede apreciar la influencia de los colonizadores alemanes en la arquitectura, en las fiestas, en los juegos, en la tradición cervecera y en la gastronomía típica. Cerca de 35% de la población catarinense es descendiente de alemanes. Los azorianos también dejaron su marca, principalmente en ciudades costeras como Florianópolis, Imbituba, Itajaí y San Francisco del Sur, locales donde todavía se ve el caserío colonial típico, además de tradiciones como la pesca artesanal, el encaje de bolillos y la culinaria basada en frutos del mar. Trece Tílias es un buen ejemplo de la colonización austríaca, mientras Frei Rogério abriga todavía una colonia japonesa, entre otras ciudades de colonización diversa. Además, cerca de 10 mil indígenas residen en tierras catarinenses en las casi 30 reservas esparcidas por el estado. Y Santa Catarina continua atrayendo gente de todos los lugares de Brasil y del exterior. Una prueba de eso es que entre los habitantes actuales 15% no son catarinenses.

El perfil joven es otra característica fuerte de la diversificada población del estado. Hoy, aproximadamente 60% de los habitantes tienen menos de 40 años, siendo que 30% todavía no llegaron a los 20. Por otro lado, apenas 10% de los catarinenses tienen 60 años o más. Se trata de un pueblo joven y trabajador, una gente alegre y hospitalaria acostumbrada a recibir visitantes de todo el país y del mundo.

Aspectos Socioeconómicos

Santa Catarina encabeza el ranking de desarrollo humano y económico. La calidad de vida del estado es una de las mayores del país y el índice de expectativa de vida es superior al promedio nacional. Además, Santa Catarina tienen la mejor distribución de renta entre todos los estados brasileños y los menores índices de pobreza, analfabetismo y violencia. En las últimas tres décadas, la economía catarinense creció 340% y hoy el estado posee el 4° mayor PIB per capita de Brasil. Todo esto es fruto de un modelo de desarrollo descentralizado y de una economía diversificada, con vocación exportadora, gran potencial para el turismo y fuerte énfasis en la innovación, pero sin dejar de lado el empuje agrícola e industrial del estado.

El parque industrial catarinense es el 5° mayor del país, con destaque para el polo de muebles y para el parque textil, que son los mayores de América Latina. El estado es también el 5° mayor productor nacional de alimentos. La industria del agro es caracterizada principalmente por pequeñas propiedades familiares. Manzana, cebolla, ostras, porcinos y hortifrutigranjeros son los géneros en que el estado lidera la producción nacional, entre otros que también se destacan. Los productos agrícolas e industriales catarinenses son exportados a 190 países, lo que hace del estado el 8° mayor exportador de Brasil. En relación al comercio interno llama atención por los ingresos: con un mercado consumidor de gran potencial, el comercio catarinense recauda el 6ª mayor ingreso del país. El sector de servicios viene inmediatamente atrás; el 7ª mayor ingreso del país es en Santa Catarina, con destaque para los servicios relacionados a transporte y tecnología.

Otro punto fuerte de la economía catarinense es el turismo. Considerado el mejor destino turístico de Brasil, el estado recibe anualmente cerca de 5 millones de visitantes, incluyendo extranjeros, brasileños de otros estados y los propios catarinenses que circulan por el territorio con motivación turística. Las bellísimas playas encontradas a lo largo de los 560 km del litoral catarinense son las principales atracciones de la temporada más movida, la de verano (entre diciembre y febrero). En el inverno, la Sierra Catarinense es el destino más concurrido, principalmente cuando nieva. Además, hay destinos en Santa Catarina que atraen visitantes durante todo el año, como el parque Beto Carrero World, en Penha, y el Santuario de Santa Paulina, en Nueva Trento.